Call for Proposals

March 31, 2022
 Encuentre una traducción de esta página en español abajo.
Science for the People seeks proposals for articles, art, and other content for the upcoming issue, “Bleeding Earth” (Volume 25, no. 2, Autumn 2022).

Despite fierce resistance from frontline communities including Indigenous nations, environmental organizations, scientists, and concerned citizens, the Canadian pipeline company Enbridge succeeded in doubling the capacity of their Line 3 to carry tar sands oil—three million barrels a day—from Alberta through Indigenous Anishinaabe land, and over three hundred miles of Northern Minnesota, to Superior, Wisconsin, where it connects with Enbridge’s vast network of oil pipelines and Great Lakes shipping routes. 

The 1,031 mile long Line 3 is but a fraction of the 1.6 million miles of oil and gas pipeline in the United States, and of the 2.2 million miles total worldwide. These lines, together with transcontinental oil tankers and rail cars, act as the circulatory system of our fossil fuel dependent world, a world that continues to extract carbons from below our feet and dump them into our sky above. 

With the need to curb global temperature rise, renewable energy sources, with their low carbon emissions, are held up as the solution to climate chaos. Solar panels, however, need silica, wind turbine magnets need boron, and battery cells need lithium, of which yearly eight million, four million, and one hundred thousand metric tons are mined, respectively. These minerals follow the fate of hydrocarbons, leaving the earth and entering the troposphere—into our lives and our bodies.

Humanity’s extraction of natural resources on an unprecedented scale has been recent in the history of civilizations. It began sometime between the fifteenth and nineteenth centuries, the advent of modernity, of capitalism. In a few hundred years, capitalism has compelled humans to bleed the earth, as the drive toward endless accumulation, the tendency to break through all natural barriers, to take up more and more of what Marx called the “free” gifts of nature, is inherent to the system itself.

But capitalist extraction not only depletes nature; it organizes society and people in harmful ways. It goes hand in hand with colonialism (and neo-colonialism) as the metropoles siphoned resources from the colonies, pillaged aboriginal land and labor, reduced the peripheral economies to raw material export, and condemned colonial subjects to unbroken dependency till this very day. Consequently, the centers grow rich; with the stolen surplus to advance science and technology, they develop further ways of extraction and exploitation.

In the viciousness of our times and a future in peril, resistance to extraction, such as movements to stop pipelines in the United States, protests against gold mining in Peru and Colombia, or the fights against deforestation of the Amazon, are more urgent than ever. With solidarity to international struggles and the goal of enacting a different future, Science for the People seeks submissions on science, technology, infrastructure, and labor under extractive capitalism. We are looking for articles offering radical perspectives and holding up the voices of those effecting change.


Submission Guidelines:

Submit proposals here (English) or here (Spanish).
Deadline for submissions: April 22, 2022
  • We ask prospective authors to provide a detailed outline.
  • We accept proposals for features, opinions, book and media reviews, artwork and more. You can read more about the kinds of articles we publish and our rates here.
  • Please keep outlines under one page and image uploads to 20 Mb total.
  • Science for the People articles are geared toward non-specialists, and are written in a journalistic format and from a radical perspective. We consider submissions from scientists across the STEM fields, scholars working in science and technology studies, as well as non-scientists and non-specialists. We especially encourage submissions from activists and those organizing in the sciences, and those working in the humanities and arts at their intersection of science and technology. We particularly welcome women, people of color, non-binary individuals, and others traditionally underrepresented in these fields to send submissions to Science for the People.

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Convocatoria de Propuestas

Science for the People busca propuestas de artículos, arte y otros contenidos para su próximo número, “La Tierra Sangrando” (“Bleeding Earth”, Volumen 25, n.° 2, otoño de 2022).

Radical Science

A pesar de la feroz resistencia de comunidades de primera línea tales como Naciones Indígenas, organizaciones ambientales, científicxs y ciudadanxs preocupados, la empresa canadiense de oleoductos Enbridge logró duplicar la capacidad de su Línea 3 para transportar petróleo de arenas bituminosas (tres millones de barriles por día) desde Alberta, pasando por tierra Indígena Anishinaabe, y a través de más de trescientas millas del norte de Minnesota, hasta Superior, Wisconsin, donde se conecta con la vasta red de oleoductos de Enbridge y las rutas de navegación de los Grandes Lagos.

Las 1.031 millas de largo de la línea 3 son solo una fracción de los 1,6 millones de millas de oleoductos y gasoductos en los Estados Unidos, y del total de 2,2 millones de millas en todo el mundo. Estas líneas, junto con tanques y ferrocarriles petroleros transcontinentales, actúan como el sistema circulatorio de nuestro mundo dependiente de los combustibles fósiles, un mundo que continúa extrayendo carbonos debajo de nuestros pies y vertiéndolos en nuestros cielos.

Ante la necesidad de frenar el aumento en la temperatura global, fuentes de energía renovable con bajas emisiones de carbono, son presentadas como la solución al caos climático. Sin embargo, paneles solares necesitan sílice, imanes de turbinas eólicas necesitan boro y celdas de baterías necesitan litio, de los cuales se extraen anualmente ocho millones, cuatro millones y cien mil toneladas métricas, respectivamente. Estos minerales siguen el destino de los hidrocarburos, saliendo de la tierra y entrando en la troposfera—en nuestras vidas y nuestros cuerpos.

La extracción de recursos naturales por parte de la humanidad en una escala sin precedentes ha sido reciente en la historia de las civilizaciones. Comenzó en algún momento entre los siglos XV y XIX, la llegada de la modernidad, del capitalismo. En unos pocos cientos de años, el capitalismo ha conducido a los humanos a desangrar la tierra: el impulso hacia una acumulación sin fin, la tendencia a romper todas las barreras naturales, a tomar más y más de lo que Marx llamó los regalos “gratuitos” de la naturaleza, son características propias del sistema mismo.

Pero la extracción capitalista no sólo agota la naturaleza; organiza la sociedad y las personas en formas perjudiciales. Acompaña el colonialismo (y el neocolonialismo), a medida que las metrópolis desviaron recursos de las colonias, saquearon la tierra y el trabajo aborigen, redujeron las economías periféricas a la exportación de materias primas y condenaron a los súbditos coloniales a una dependencia inquebrantable que permanece hasta el día de hoy. En consecuencia, los centros se enriquecen; usando el excedente robado para avanzar la ciencia y la tecnología, desarrollando nuevas formas de extracción y explotación.

En la crueldad de nuestros tiempos y un futuro en peligro, las resistencia a la extracción, tales como los movimientos para detener oleoductos en Estados Unidos, protestas contra la minería aurífera en Colombia y Perú o las luchas contra la deforestación en la Amazonía, son más urgentes que nunca. En solidaridad con luchas internacionales y el objetivo de practicar un futuro diferente, Science for the People busca propuestas acerca de ciencia, tecnología, infraestructura y trabajo bajo el sistema capitalista extractivo. Buscamos artículos que ofrezcan perspectivas radicales y sostengan las voces de aquellos que están haciendo realidad el cambio.


Normas para propuestas:

Envíe sus propuestas en español aquí o en inglés aquí.
Fecha límite para someter propuestas: 22 de abril del 2022.
  • Se requiere que los autores candidatos provean un esquema detallado de su pieza.
  • Se aceptan propuestas sobre reportajes, opiniones, reseñas de libros y medios de comunicación, obras de arte y mucho más. Puede consultar nuestras tarifas aquí.
  • Las propuestas tienen un máximo de una página y las imágenes no deben sobrepasar los 20 Mb.
  • Los artículos de Science for the People están orientados al público general y son escritos en un formato periodístico, desde una perspectiva radical. Consideramos propuestas de científicxs en todos los campos STEM, de académicxs que trabajen en estudios relacionados a la ciencia y tecnología, así como de personas que no sean científicxs o especialistas. Solicitamos especialmente propuestas de activistas y líderes en la ciencia, así como de personas en los campos de humanidades y arte en su intersección con la ciencia. Invitamos especialmente a mujeres, minorías raciales, personas no binarias y aquellas tradicionalmente infrarrepresentadas en estos campos a que envíen propuestas a Science for the People.

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